viernes, 5 de agosto de 2011

el alma en los animales

*"El alma es la misma en todas las criaturas vivientes, aunque el cuerpo de cada una es diferente." (Hipócrates)

En uno de mis artículos aludí a un accidente, donde los accidentados, aparte de los pasajeros (humanos) de un vehículo, una cantidad grande de animales adultos (cerdos, que ocupaban un camión) de los que “nadie dio cuenta”... sencillamente por cuanto, no era considerada noticia periodística.

Pero como los animales forman indiscutiblemente, parte de la cadena de la vida , ocupémonos siquiera un poco, de los animales, puesto que ya hasta el Papa Juan Pablo II reconoció que los animales también tienen alma... “La filosofía o sabiduría profunda lo reconoció hace ya milenios, e incluso miembros de la Iglesia Católica también y hace siglos; recordemos al “quemado hereje” Giordano Bruno y antes que él, al Santo de Asís (San Francisco).

Sí, los animales tienen alma (“incluso los vegetales la tienen”) y por descontado un cuerpo que es susceptible de sufrimientos y otras muchas sensaciones.

Recordemos por cuanto de importancia tiene, la asociación de “animal y hombre” a lo largo de la historia de ambos y sobre todo a esos leales compañeros, que apenas piden algo y que sin embargo, llenan “las horas más tristes” de cualquier ser humano, que encuentra su mejor compañía (y es triste) en ese animal que... “le llena su alma y su propia vivienda con su pequeña presencia”. Animales a los que llegado el caso, es el propio dueño con sus propias manos, quien lo entierra amorosamente.

Como contrapartida, pensemos en esos otros “humanos” (in) los que se divierten ferozmente, en las peleas de gallos, perros y osos (en Afganistán existe ese feroz combate y el que no describo por lo terrible del mismo) y otros animales, a los que adiestran para esos sanguinarios espectáculos dignos de piedad, más que de otra cosa.

Personalmente he presenciado (muchos años atrás) y por circunstancias fortuitas, la muerte de “los animales que nos alimentan”, en los ya afortunadamente inexistentes, “viejos mataderos” y nunca olvidaré sus chillidos, mugidos y balidos; al ser inmolados de la terrible forma en que lo eran por la ignorancia del hombre. Hoy afortunadamente se sacrifican de forma más humana; aunque no hace mucho fue pasado un reportaje visual por la TVE (“Línea 900”; en un buen servicio de mentalización) y aún hoy, esos animales que nos alimentan, son maltratados salvajemente cuando son llevados al matadero, por seres humanos, mucho más “animales” que los que tienen ese noble destino de alimentar a nuestra humanidad. Debiera vigilarse y controlarse esos hechos mucho más, castigando severamente a esos “animalizados hombres”.

Y al escribir me viene a la mente y por ello cito, cuanto sigue: “Pobres perros, gatos, monos y otros animales empleados en laboratorios farmacéuticos de países civilizados, eran (no se si aún lo hacen) sometidos a tales pruebas, que tenían que cortarles la cuerdas bucales, para que los aullidos de aquellos pobres y martirizados animales, no pudiesen ni salir como desahogo de aquellos pobres cuerpos”... y así hasta la muerte..

Desafortunadamente parece ser que el sistema de emplear animales sigue en pleno auge y me temo que sin cambios significativos, puesto que invito a leer, “Diario 16” (suplemento “Mestizaje”) del 25-08-2000, donde se da un muy amplio reportaje sobre el tema y se afirma que nada más y nada menos que: “El camino de la ciencia pasa por la experimentación con animales. Entre 300 y 400 millones mueren cada año en laboratorios y facultades de todo el mundo. Las organizaciones en defensa de los animales se han levantado en armas contra este tipo de prácticas y defienden el uso de otros métodos para la investigación”. Que el lector saque sus propias deducciones.

En el citado periódico viene una fotografía “terrorífica”, puesto que la misma presenta a un pequeño mono, “literalmente crucificado”, puesto que aparece en un laboratorio, sujeto por sus cuatro miembros (pies y manos) su garganta y cabeza y mantenido en vertical, se supone que para poder “trabajar” en el indefenso animal, con más comodidad. Este simio está vivo y su mirada (fija) es todo un poema que “canta” el dolor, la impotencia y todo cuanto queramos imaginar en un ser vivo, que indudablemente... “siente como tal todo cuanto de bueno o malo realizan con él”.

Por ello, por todo ello, pienso sinceramente que lo de “servirse de los animales”, tiene que tener un límite y un punto de concienciación, del que dudo seamos conscientes, puesto que indudablemente necesitamos a los animales, pero pensemos que éstos... “no son piedras, ni minerales en bruto” y por ello tienen que existir leyes que vigilen el cuido de éstos seres vivos, que forman parte de “nuestra propia vida”.

¿ Que es el ALMA ?


    El término alma o ánima (del latín anima) se refiere a un principio o entidad inmaterial e invisible que poseerían los seres vivos y cuyas propiedades y características varían según diferentes tradiciones y perspectivas filosóficas o religiosas.


     Muchas veces oímos a la gente decir que las personas tenemos “cuerpo” y por otro lado “el alma”, como si fueran dos cosas distintas y separadas la una de la otra. Hoy podemos decir que el ser humano es uno sólo y es cuerpo y alma a la vez.
      Veamos qué nos dice la Biblia sobre qué es el “alma”.
    Las personas de la antigüedad veían que en el ser humano existía un cuerpo material, pero que también existía “algo” que no era material, que hacía que ese cuerpo de moviese, respirara, etc. a ese “algo” le empezaron a llamar “alma”.
¿Qué significa la palabra “alma”?

      En la mayoría de las lenguas: en hebreo: nefes; en griego psykhe; en latín “anima”, esta palabra se relaciona con la imagen del aliento. El alma es el aliento, la respiración.
     Estar vivo es tener todavía aliento, respiración: 2Sam 1,9 Hech 20,10. Cuando el ser humano muere sale el alma: Gn 35,18, es exhalada: Jer 15,9; si resucita vuelve el alma a él: 1 Re 17,21
     Para los judíos el alma es inseparable del cuerpo al que anima. No son dos cosas distintas. El cuerpo se mueve por el “alma” o sea, la vida.
    Los judíos empezaron a identificar el alma con la sangre, decían que el alma era la sangre misma: Sal 72,14 Lev 17,10 ss Lev 17,14 Dt 12,23
¿Qué es para la Biblia “el alma”?
Tiene varios significados muy precisos:
1.- El alma es “la vida”: Sal 74,19 Ex 21,23. Se teme perder el alma (la vida): Jos 9,24 Hech 27,22 ; se le quiere preservar de la muerte: 1 Sa 19,11 Sal 6,5; ponerla en seguridad Lc 21,19. Y al revés, no hay que preocuparse excesivamente por ella: Mt 6, 25, sino arriesgarla: Flp 2,30, entregarla por las propias ovejas: 1Tes 2,8, Jesús la da: Mt 20,28 Mt 16, 25 ss Mt 10, 39 Lc 14, 26 Lc 17, 33 Jn 12, 25.
La salvación del alma es conseguir la vida eterna: Sant 1,21 Sant 5,20 1Ped 1,9 Heb 10,39
2.- El alma es “la persona humana”: Si la vida es el bien más precioso del hombre 1 Sa 26,24, salvar uno su alma es salvarse él mismo: el alma es la propia persona. Todavía hoy en nuestro idioma lo expresamos así: “¿Cuántas almas (personas) hay en este pueblo?”
Se llama alma a todo ser vivo, incluso a los animales: Gn 1,20ss Gn 2,19, pero la mayoría de las veces se llama así cuando habla de personas humanas: Gn 46,42 Hech 7,14 Dt 10,22 Hech 2,41.
Un “alma” es un hombre, es alguno: Lev 5,1 Mc 3,4 Hech 2,43
El “alma” es también uno mismo: Am 6,8 Jer 51,14
Las almas deben ser santificadas: 1 Ped 1,22 2Cor 12,15 Mt 11,29 1Pe 1,9
3.- El alma y el principio de la vida. El alma y la supervivencia después de la muerte: Los griegos pensaban que el alma era quien daba la vida, que era el principio de la vida: Para los griegos el alma y el espíritu eran lo mismo.
Para los judíos, en cambio, la vida la daba Dios. Dios es el que da por su Espíritu la vida: Gén 2,7 Gén 7,22 Salm 104,29ss
Los judíos distinguen entre el alma y el espíritu. El Espíritu de Dios es el que da la vida (el alma).
Para los judíos el espíritu no muere nunca sino que vuelve a Dios: Job 34, 14ss Sal 31,6 Ecl 12,7.
      El alma puede morir: Núm 23,10 Ju 16,30 Ez 13,19 Salm 78,50 . El alma baja al “seol” (al lugar de los muertos): Job 14,21ss Ecl 9,5-10. Lejos de Dios al que no pueden alabar: Sal 88,11ss Pero esta alma bajada al abismo le será dado por Dios resurgir de él: 2Mac7,9.14.23 y reanimar los huesos dispersos.
En el alma Dios depositó una semilla de eternidad, que germinará a su tiempo: Sant 1,21 Sant 5,20